BIENESTAR

Seis consejos a considerar antes de dar malas noticias

A todos nos ha tocado dar noticias, es momento de saber cómo decirlas…

Por Ana Teresa Carrión Ch.

Somos lenguaje. Hay tanta contundencia, y verdad, atrás de la sencillez de ese par de palabras.

Dar, recibir y reaccionar ante las malas noticias forma parte de nuestra vida cotidiana. En nuestras esferas privada, social y profesional nos enfrentamos a diálogos rápidos, no deseados, o incómodos. Para efectos de esta pequeña nota, nombraré como “malas noticias” a todas aquellas conversaciones en las que una de las partes tenga la responsabilidad, por razones de índole social o laboral, de señalar una situación no esperada por la parte receptora. Aclaro que cuando menciono que “una de las partes tenga la responsabilidad, …” me refiero a ti, mi entrañable lectora. Sí, tú.

¿Tienes algún plan o estrategia para dar malas noticias? ¿Te preparas antes de dar una mala noticia a tus socios, jefes, compañeros de trabajo, clientes, condóminos, etc.? Seamos honestas: para contar con un alto perfil de liderazgo es indispensable tener sólidas habilidades de comunicación, incluyendo la capacidad de exteriorizar mensajes impopulares o que rompan con el status quo.

¡Ay, cuánto drama! ¡Si los líderes están rodeados de un aura de luz y positivismo!  

Así es. Una buena líder construye, no destruye. También una buena líder invita al crecimiento y a salir de la zona de confort. Y una mala noticia, bien dada por quien la ofrece, invita al cambio positivo. Es aquello que puede marcar el principio del final de una mala situación para quien la recibe.

Después de haber recibido muchas malas noticias a lo largo de mi vida profesional, así como buenos consejos respecto a las situaciones que generaron esas malas noticias, he observado y acopiado seis de las mejores prácticas para la responsabilidad de dar malas noticias, mismas que aquí te comparto. Espero sean de tanta utilidad para ti, como lo han sido para mí.

  1. Reconoce y acepta tu rol de portadora de malas noticias.

Oh, sí. Sin llorar. La responsabilidad de dar malas noticias no es facultad exclusiva de abogados, doctores o financieros. Hay otros profesionistas, como los de las áreas de recursos humanos y aquellos que laboran directamente en la oficina del CEO, Director General o cualquier otro líder institucional, como Alcaldes, Gobernadores, Comisionados Presidente, etc., que tienen el deber de ser portavoces de decisiones ajenas. Desde el instante en que la mente acepta la responsabilidad de dar malas noticias a nombre de un grupo, las palabras fluyen de manera más profesional y se evita caer en el clásico error de Poncio Pilatos (lavarse las manos y señalar a otros miembros de tu equipo como los culpables).

  1. Identifica tiempo, espacio y medios para dar la mala noticia.

Hay lugares y momentos para todo. Tú lo sabes bien. Tampoco olvides que el contacto visual ofrece más certeza que el contacto ojos-pantalla de celular.

  1. Analiza a tu receptor y muestra una actitud empática.

Si tu receptor está alterada/o, ¿en verdad crees que es oportuno rematar con una mala noticia? Si no cuentas con mucho tiempo, es importante que, con voz clara y firme, le pidas a tu receptor que se tranquilice. Ayúdalo con ejercicios de respiración, sana hidratación (agua o té), o unos minutos de caminata. El cuerpo físico influye más de lo que imaginamos en el cerebro.

  1. Mírate en el espejo de la compasión.

¡No confundas la compasión con la condescendencia! Mantente firme y directa, pero comprensiva a la vez. Tienes que estar lista para recibir las primeras reacciones ante la mala noticia. Recuerda que la otra parte está en una situación de vulnerabilidad. No lo tomes personal y mírate en el espejo de la compasión.

  1. Amplía el espectro y construye alternativas.

Los primeros minutos después de recibir una mala noticia son tan vitales como los primeros minutos después de haber sufrido un accidente. Aunque no sea tu responsabilidad acompañar a tu receptor/a durante la toma de decisiones posteriores a la mala noticia, sí puedes orientarla/o para que elija las mejores opciones o alternativas ante la situación adversa. 

No olvides que, aunque la noticia sea mala, tu actitud no tiene por qué también ser negativa.

  1. La que avisa no es traidora / El que avisa no es traidor.

Este consejo es de especial interés para los contralores, auditores, abogados, financieros o cualquier otro profesional responsable de vigilar el buen comportamiento de una empresa, entidad gubernamental o asociación. Es importante informar, a priori, de cualquier situación que ponga en riesgo la reputación o equilibrio legal o financiero de una persona física o moral. Esta clase de noticias, por ser muchas veces contrarias a intereses económicos, no son bien recibidas. Sin embargo, es importante dar aviso de ellas, ya que los daños por el incumplimiento pueden ser altos y, en ocasiones, irreparables.

Ana Teresa Carrión es abogada con 20 años de experiencia profesional en los sectores privado, público y social. Inicié con funciones de reclutador de jóvenes voluntarios para una ONG que apoya la inclusión social de las personas con discapacidad. Como abogada litigante, fui responsable de la preparación de escritos iniciales de demanda, así como el de los medios de defensa legal, incluyendo el juicio de amparo. Fuera de México, en el sector público internacional, tuve bajo mi cargo la actualización de bases de datos sobre estándares y convenios internacionales en materia de maternidad y seguridad social; y fui parte del equipo de apoyo legal in situ de la representación de la Secretaría de Economía ante la Organización Mundial del Comercio. En el sector público nacional, fui responsable de la planeación y desarrollo de investigaciones de prácticas monopólicas absolutas. Desde el sector de bebidas y alimentos, estuve en contacto con asociaciones y autoridades públicas con poder y autoridad en temas ambiental, de salud y comunitario. Trabajé para la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, soy miembro fundador de #SpeakHERNights y staff de TEDx Paseo Santa Lucía, y actualmente laboro en la Secretaría de Obras Públicas del Municipio de San Pedro Garza García, N.L.

Las opiniones expresadas en los artículos publicados en Hola Poderosa corresponden únicamente al autor y pueden no coincidir con las de SpeakHer Nights.

Photo by Elizabeth Explores on Unsplash

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

%d bloggers like this: