BIENESTAR

Rompiendo estigmas… entre mujeres

Por Ana Gaby Alcántara

Hace un año me enteré de que me convertiría en mamá de cuates, un niño y una niña. Sin duda, como toda mujer embarazada y, por si fuera poco, de cuates, la gente me convertía en un receptáculo para depositar sus comentarios y opiniones sobre ser mamá primeriza de 2 bebés. Los comentarios y opiniones más frecuentes iban con relación a que ya había completado mi meta como mamá al tener “la parejita” (este simple comentario también da mucho para escribir), pero para mi sorpresa el segundo comentario más frecuente fue, “¡Qué bueno que no fueron 2 niñas, seguro es más complicado con los celos al tener dos mujercitas!”. 

Esto último resonó en mi cabeza por muchos meses y como si fuera cosa del destino, la vida me fue recordando y presentando eventos en donde la relación entre mujeres se muestra de manera antagónica o bien con resultados negativos.  Por ejemplo, al preparar el cuarto de juegos de mis hijos, mi esposo y yo compramos películas que amábamos de nuestra infancia y en mi caso, Cenicienta y La Sirenita, no podían faltar; sin embargo, me percaté de que la mayoría de este tipo de películas muestra la relación entre mujeres basada en la envidia, los celos y la rivalidad entre mujeres.  En el ámbito laboral, he escuchado una buena cantidad de veces y a diferentes niveles organizacionales la pregunta, ¿es difícil trabajar en un equipo de puras mujeres?, como si el simple hecho de juntarnos para llegar a un objetivo fuera cruzar por un campo minado. Incluso en intervenciones que me ha tocado hacer en equipos de mujeres, me han externado comentarios como, “es que somos puras mujeres y está complicado”.  Y bueno en el día a día, quién no ha escuchado la frase, “entre mujeres podemos despedazarnos, pero jamás nos haremos daño”, como si esto último fuera un alivio mental al lastimarnos. 

Después de estas regresiones y señales, me puse a investigar en mis noches de desvelo, de dónde nace esta rivalidad, encontrando mucha información y datos que van desde que el bullying cibernético hacia una mujer es más recurrente de mujer a mujer, conceptos como el síndrome de Pitufina en donde se ejemplifica la relación de un grupo de hombres con una mujer, sin dar lugar a mostrar cómo sería la relación entre mujeres o bien cómo sería si ellas fueran el grupo protagonista y llegando hasta la causa raíz del problema que da lugar al patriarcado sobre el cual hemos sido educadas y la cosificación que se adhiere a la mujer proveniente de este sistema. 

No niego que sin duda hay mucha tarea por hacer en términos de reformularnos como mujeres y romper con estigmas que nos han enseñado y que hemos reproducido como si fueran realidades absolutas. Sin embargo, creo importante tomar acción para evitar estas creencias sobre mujeres conviviendo o trabajando juntas. Por ello, enseguida te comparto algunos comportamientos que ayudan a fortalecer los lazos como mujeres y que colaboran a que otros eviten encasillar este tipo de relaciones como complicadas:

  1. Piensa en tus relaciones:

Piensa qué es lo que hace que tu relación con otras mujeres sea tan buena y con otras no tanto. Identifica tus detonadores para formar relaciones y ponte un reto: ¿qué es lo que está en mi control para que esta relación que no es buena con otra mujer funcione?

  1. Descubre:

Intenta rodearte de mujeres que admires o bien que sean diferentes a ti. Esto retará la forma de ver el mundo y te brindará crecimiento. 

  1. Crea tribu y une a otras:

Sin duda, tienes grupos de amigas en los diferentes ámbitos en donde te desenvuelves por lo que es importante seguir manteniendo vínculos y unir a más mujeres en estos círculos. Esto ayudará a que todas amplíen su perspectiva sobre la vida y en ocasiones ayudará a que alguien no se sienta sola. 

  1. Sé el hada madrina y no la madrastra:

Como en el cuento de la Cenicienta, sé el hada madrina ayudando a otra mujer. Trata de entender la situación en la que se encuentra y si puedes ayúdala a encontrar una mejor solución o simplemente escúchala. 

  1. Considera el talento y no el género:

Cuando hagas equipos de trabajo, ve el talento, la experiencia y lo que la otra persona puede aportar. La persona más adecuada es quien te ayudará a lograr el objetivo, el género no afecta el resultado. 

  1. Pon un alto:

Si escuchas que alguien utiliza frases en donde se muestra de manera negativa el trabajo entre mujeres, ¡pon un alto! Hazle saber que ese comentario está sobrando y que eso no ejemplifica lo que es trabajar entre mujeres. 

Por último, me gustaría cerrar con una frase que vi hace poco y que ejemplifica los puntos anteriores, “Sé la mujer que le arregla la corona a otra mujer, sin decirle al mundo que estaba torcida” Ana María Braga. 

Sin duda, queda en nosotras marcar la diferencia y hacer que otras mujeres se vean como colegas y no como una competencia, pero eso, como todo, se logra mediante el ejemplo. 

Ana Gaby Alcántara es Psicóloga Organizacional con una Maestría en Desarrollo Organizacional y Cambio. Tiene más de 10 años de experiencia en diversos temas de Recursos Humanos. Lo que le apasiona es crear nuevos escenarios de aprendizaje, así como a crear nuevas formas de cultivar talento en otros. 

Photo by Priscilla Du Preez on Unsplash

Las opiniones expresadas en los artículos publicados en Hola Poderosa corresponden únicamente al autor y pueden no coincidir con las de SpeakHer Nights.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

%d bloggers like this: