TRABAJO

El futuro del trabajo: ¿Más rápido de lo que pensamos?

10 tendencias que debes conocer para potenciar tu trabajo poderosamente durante este 2021.

Por Mónica Balboa

La era de las máquinas apoderándose de nuestros trabajos ya está aquí y no hay nada que la detenga.

Lo sé, suena espeluznante, pero como James Canton, futurologo y escritor, dijo, “la economía de la innovación representa la amenaza más grande para el futuro de tu carrera o de tu negocio, dependiendo de si estás preparado o no.” Y nosotras definitivamente nos estamos preparando.

El futuro del trabajo está siendo moldeado principalmente por dos grandes fuerzas: la creciente adopción de la tecnología en el trabajo y un claro punto de inflexión en el sistema global económico y social que tiene como antesala una pandemia.

Esto ha dado lugar a una redefinición de paradigmas sobre cómo y dónde trabajaremos, la forma en la que se organiza nuestro trabajo, los lugares en los que lo llevamos a cabo, e incluso en la relación empleado-empleador.

Sin embargo, este punto de inflexión trae consigo la oportunidad (y una responsabilidad) sin precedentes para reimaginar y reorganizar tanto nuestras organizaciones como nuestra vida laboral y personal. Tenemos ante nosotros la posibilidad de liderar el camino hacia mejores trabajos; que estos estén más centrados en el ser humano y verdaderamente apalancados en las posibilidades que presentan los desarrollos tecnológicos y la innovación para generar bienestar social.

Para mediados del 2020, el 93% de los trabajadores a nivel mundial enfrentaron algún tipo de cierre de sus lugares habituales de trabajo para prevenir contagios de coronavirus. Los trabajos que se podían hacer de manera remota, impulsaron a las compañías a pivotar rápidamente hacia lo que se puede considerar el experimento más grande en la historia en cuanto a trabajo remoto se refiere. Este experimento me lleva a la primera de 10 tendencias para el futuro del trabajo que quiero presentarte a continuación.

1. El trabajo remoto (o híbrido) llegó para quedarse.

Algunas encuestas a nivel mundial señalan que el mundo ya está preparado para el trabajo híbrido. El grupo Adecco encontró que 3 de cada 4 encuestados quieren una mezcla entre trabajo remoto (51% del tiempo) y trabajo en oficina (49%).

La pandemia rompió barreras culturales y tecnológicas que impedían este esquema en el pasado y ahora las limitaciones y los beneficios que representa son más claros.

Para México, una clara señal es la reciente entrada en vigor de la reforma que regula el teletrabajo.

2. La línea entre la vida personal y la vida laboral se está desvaneciendo.

El trabajo remoto ha acelerado el desvanecimiento de la línea (ya muy delgada) que separaba nuestra vida profesional de la personal. Esto tiene ventajas y desventajas. Por ejemplo, organizar nuestro tiempo en tareas en lugar de horas puede ser más motivador que esperar que den las 5pm para terminar labores, pero sin un horario establecido, a muchos empleados les resulta difícil desconectarse sintiendo que nunca están realmente fuera del trabajo.

La pandemia sólo acentuó esta tendencia y las opiniones de los trabajadores están polarizadas. Por lo que se buscará otorgar más autonomía al empleado para establecer sus propios límites.

3. El ser humano al centro.

Todos pasamos por momentos difíciles, adaptándonos a un entorno físico diferente mientras equilibramos el trabajo, el hogar, y las preocupaciones de la incertidumbre económica actual. Reconocerlo, está empujando a líderes a redefinir, explorar e iterar sobre nuevas formas de administrar el negocio, los equipos y la moral mediante el desarrollo activo de la empatía, la confianza y la colaboración, colocando al empleado al centro del proceso.

Las herramientas digitales han funcionado bien durante la crisis, pero se desarrollarán esfuerzos adicionales para mantener un sentido de conexión humana en un mundo digital.

4. La responsabilidad social se vuelve un imperativo empresarial.

Las organizaciones y las personas buscan un mayor significado y relevancia en su quehacer laboral, combinando la obtención de ganancias con el respeto a su entorno y red de stakeholders (partes interesadas), no sólo a los accionistas.

Esta tendencia se caracteriza por una fuerte conciencia social, un sentido de responsabilidad ambiental, un enfoque en la diversidad, respeto a los derechos humanos y el reconocer que las empresas tienen un impacto que va mucho más allá de las ganancias financieras.

Trabajadores y consumidores exigen que las organizaciones hagan lo correcto, convirtiendo la confianza en la moneda de cambio básica que sustentará negocios y empleos.

5. La diversidad es lo de hoy (y de mañana también).

El interés en la diversidad (género, raza y etnia, LGBTQ+, edad y capacidad, entre otras dimensiones) y la inclusión, ha llegado a casi todos los rincones del mundo movilizando a las empresas a invertir en el tema.

Deloitte descubrió que los equipos diversos son más innovadores y creativos. Las personas se sienten más seguras en un equipo diverso (incluyendo la diversidad generacional, no sólo las mencionadas anteriormente) lo que hace que incremente su participación.

Además, existe una diferenciación positiva en la percepción de marca de las empresas con un reconocimiento explícito a la diversidad y efectiva inclusión frente a las empresas que hacen caso omiso de estas.

6. La tecnología desplaza nuestras labores.

El ritmo de adopción de tecnología no disminuirá y acelerará en algunas áreas. Para el 2025, el tiempo dedicado a las tareas en el trabajo se distribuirá de manera equitativa entre humanos y máquinas (computadoras, robots, algoritmos) y 85 millones de empleos serán desplazados como consecuencia.

A pesar de esto, se prevé que surjan cerca de 97 millones de nuevos roles más adaptados a la nueva división del trabajo. El problema es que no estamos preparados para tomarlos. Existe una brecha considerable entre las habilidades que demandarán estos nuevos puestos y la fuerza laboral actual.

7. “Upskilling” y “reskilling” hasta en la sopa.

Aunque algunos roles no serán desplazados, las habilidades clave que demandarán hacia el 2025 cambiarán en un 40%. Los trabajadores que se queden en esos puestos requerirán nuevas competencias para optimizar su desempeño conforme al nuevo contexto (upskilling), mientras que cerca del 50% de los trabajadores necesitarán desarrollar competencias para tomar puestos completamente diferentes (reskilling).

Las inversiones en el desarrollo de habilidades básicas de procesamiento de información (alfabetización, aritmética y habilidades digitales,) tomarán particular importancia, ya que proporcionan las bases para desarrollar habilidades más avanzadas y vocacionales, que permitan responder efectivamente a los cambios del mercado laboral.

8. Las habilidades “blandas” y la inteligencia emocional toman más fuerza que nunca.

Los principales grupos de habilidades y destrezas que los empleadores consideran que cobrarán importancia en el período previo al 2025 incluyen grupos como el pensamiento crítico y el análisis, así como la resolución de problemas y las destrezas de autogestión, como el aprendizaje activo, la resiliencia, la tolerancia al estrés y flexibilidad.

9. El aprendizaje intencional y continuo como nuestra mejor arma.

A pesar de que durante los últimos años, de manera constante escuchamos que debemos convertirnos en aprendices permanentes, el llamado para que las personas y las organizaciones inviertan en el aprendizaje y el desarrollo nunca ha sido más insistente.

Uno de los grandes problemas detrás de esta insistencia es que muy pocos adultos han sido capacitados en las habilidades básicas y la mentalidad adecuada para la eficacia en el aprendizaje (growth mindset). El aprendizaje en sí mismo es una habilidad y su desarrollo es un factor fundamental para el éxito profesional a largo plazo. Las personas que han dominado la mentalidad y las habilidades del aprendizaje efectivo serán las que empezarán a crecer más rápido y obtendrán más beneficios de las oportunidades de aprendizaje que se les presenten.

10. El número de trabajadores en la gig economy crece exponencialmente

La Gig economy (o economía colaborativa) representa un sistema de mercado libre en el que las organizaciones y los trabajadores independientes (freelancers) participan en acuerdos laborales a corto plazo (o gigs).

Y aunque este no es un fenómeno nuevo, la tecnología ha habilitado a millones de personas a participar de este sistema, permitiéndoles complementar sus ingresos mensuales, o bien, ganarse la vida mediante estos trabajos (siendo estos últimos profesionales altamente capacitados que cooperan con varias empresas).

Con más y más participantes, la gig economy está cambiando significativamente el panorama empresarial contemporáneo, hasta el punto en que se han tenido que introducir nuevas legislaciones para regularla.

Mi conclusión: La pandemia trajo consigo cambios en todos los aspectos de nuestra vida, cambios que se tuvieron que afrontar sin experiencia ni conocimiento previo para resolver las situaciones a las que día a día nos enfrentamos. Sin embargo, estamos en un momento clave para identificar las tendencias particulares que impactarán o ya están impactando nuestros roles y actividades clave, y así comenzar a realizar los ajustes necesarios.

Algunas preguntas que nos debemos hacer para hacer frente a estas tendencias son:

  • ¿Cómo afectarán estas tendencias a mi sector?
  • ¿Cómo adopta mi sector la tecnología?
  • ¿Cuáles son las actividades clave de mi puesto laboral y cómo podrían cambiar debido a la automatización y/o la Inteligencia Artificial?
  • ¿Cómo estará cambiando mi rol debido al contexto económico, global y cultural actual y futuro?
  • ¿Qué habilidades necesito aprender para hacer frente a estos cambios?

Entre 40 millones y 160 millones de mujeres en todo el mundo necesitarán transicionar entre ocupaciones para el 2030, a menudo hacia puestos que requieren una mayor cualificación. Para afrontar esta disrupción, las mujeres (y los hombres) debemos ser hábiles, móviles y conocedoras de tecnología; sin embargo, las mujeres enfrentamos barreras generalizadas que se apilan sobre las que ya se nos presentaban, por lo que necesitaremos apoyo específico para avanzar en el mundo laboral futuro. Las redes de soporte que podamos crear entre nosotras serán invaluables.

Abraham Lincoln dijo: “La mejor manera de prever el futuro es creándolo.”

— Te invito a que juntas imaginemos e impulsemos un futuro laboral que nos pueda beneficiar a todas y todos. —


Mónica Balboa es estratega del propósito de transformación masiva. Acompaña personas y organizaciones en la creación de modelos de negocio rentables y escalables con impacto en el bienestar social mediante gestión de la innovación. Geek por naturaleza y ninja por convicción, en búsqueda siempre de su mejor versión.

Linkedin: http://linkedin.com/in/monicabalboag/

Instagram: https://www.instagram.com/monicabalboag/

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Success! You're on the list.

Photo by Markus Winkler on Unsplash

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